Si no sabes qué es el CNAE, cómo se elige y cómo cambiarlo, estás en el lugar indicado, porque en esta guía te vamos a explicar desde cómo elegir el CNAE hasta las diferencias entre el CNAE y el IAE.
¿Qué es el CNAE y para qué sirve?
Saber qué es el CNAE es el primer paso para entender una complejidad que asusta a muchos trabajadores autónomos en España. Para empezar, CNAE son las siglas de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas, y se refiere a un código de 4 dígitos que sirve para identificar actividades económicas con fines estadísticos.
En este sentido, perecería que el CNAE no tiene un gran impacto sobre tu negocio o actividad. La realidad es que sí la tiene, porque determina tu ámbito de actuación como profesional por cuenta ajena. Pero no te preocupes, porque elegir el CNAE es muy fácil y, además, lo puedes modificar cuando quieras. Sigue leyendo.
Cómo saber cuál es mi CNAE
En la web del Instituto Nacional de Estadística (INE) podrás acceder a un buscador de CNAE para encontrar aquellos que mejor se ajustan a tu actividad. Prueba a poner diferentes palabras clave relacionadas con tu actividad, como ‘hostelería’, ‘marketing’ o ‘transporte’. Verás cómo aparece un listado con profesiones más específicas agrupadas en bloques bajo los cuales debería estar tu actividad. Ese será tu CNAE. Pero no necesariamente el único: como norma general, deberás elegir aquel o aquellos que representen tu actividad principal. Esto no significa que no puedas realizar otras actividades, pero sí que, si esas otras actividades van a ser más o menos recurrentes, deberás seleccionar también ese CNAE o bien cambiar el principal.
¿Se puede cambiar el CNAE?
Por supuesto, se puede cambiar el CNAE. Pero hay diferencias entre autónomos y empresas, y normas sobre los plazos.
Si eres autónomo, podrás cambiar tu CNAE en el portal Importass de la Tesorería General de la Seguridad Social. Solo tendrás que acceder con tu DNIe o Cl@ve a tu área personal y, en el apartado de ‘Trabajo Autónomo’, utilizar el servicio de ‘Modificación de datos de trabajo autónomo’ o el de ‘Comunicar código actividad CNAE’. Ten en cuenta que tendrás un plazo de 30 días desde el inicio de la nueva actividad para modificar o añadir tu CNAE.
Si eres una empresa, cambiar el CNAE se complica un poco. En tal caso, deberás ir a una Notaría y después al Registro Mercantil.
En ambos casos, y aunque el CNAE está enfocado a la Seguridad Social, deberás comunicar el cambio a Hacienda presentando el Modelo 036 o 037. Y es que aquí entra una de las grandes dudas: ¿Tiene relación el CNAE con el IAE? La respuesta corta es que ‘no’, ya que son dos temas relacionados, pero diferentes. Sin embargo, a veces van de la mano.
Donde sí tiene impacto el CNAE que elijas será en la propia Seguridad Social. Y es que, si tu actividad tiene más riesgo, pagarás más por Contingencias Profesionales. Además, si vas a contratar a empleados, el CNAE determinará qué convenio laboral les aplicará, lo que impactará en el salario o condiciones de trabajo. En todo caso, recuerda que no puedes mentir a la hora de elegir el CNAE: deberá estar alineado con la actividad que ejerces.
¿Puede pasar algo si pongo mal mi CNAE?
No te pasaría nada grave, pero sí podrías tener discrepancias con las primas que pagas por accidentes de trabajo y enfermedad profesional: si por tu CNAE desactualizado estás pagando menos, la Seguridad Social podría reclamarte la diferencia no abonada con carácter retroactivo e incluso un recargo del 20 %. En casos más graves, podrías ser sancionado si se determina que hubo dolo a la hora de elegir mal el CNAE para pagar menos a la Seguridad Social.
Si, por el contrario, tu CNAE te hace pagar más sin necesidad, simplemente estarás cotizando de más.
Además, ten en cuenta que, si tu CNAE está desactualizado, tu Mutua podría tener problemas para cubrirte en caso de eventualidad. O podrías perderte subvenciones y ayudas que, a veces, dan los organismos públicos a determinadas actividades específicas según su CNAE. Como ves, cambiar el CNAE es un proceso rápido y sencillo que merece la pena tener en cuenta y actualizado para no tener problemas de ningún tipo. Un proceso autónomo y fácil que nos puede ahorrar quebraderos de cabeza, y que nos ayuda a tenerlo todo en regla en todo momento.

