Organizar las finanzas de tu negocio siendo autónomo es una de las principales claves para mantener un negocio rentable y que no te desesperes cuando tengas que presentar las declaraciones de impuestos
Cuando empiezas a trabajar por cuenta propia, vas aprendiendo sobre la marcha. Durante muchos meses, la facturación del negocio puede estar mezclada con tus cuentas personales. Pero esto es un grave error. Organizar las finanzas de tu negocio siendo autónomo es un asunto al que tienes que prestar especial atención si no quieres terminar perdiendo mucho tiempo.
Sin embargo, mantener un férreo control financiero puede ser más sencillo de lo que parece en un principio. A continuación, te contamos algunos trucos para que no te desborde la situación.
Organizar las finanzas de tu negocio siendo autónomo separando las cuentas
Es un error mezclar las finanzas personales con las finanzas profesionales. Actualmente es muy sencillo abrir cuentas bancarias. Todo se puede tramitar desde el teléfono móvil en cuestión de minutos.
Cuando comiences a trabajar como autónomo, dedica unos minutos a abrir una cuenta para la empresa. De esta forma, todos los ingresos y gastos relacionados con el negocio irán a parar a esa cuenta. Y, por el contrario, todo lo relacionado con tu vida personal permanecerá en tus cuentas corrientes habituales.
De un solo vistazo a esa cuenta podrás conocer cuál es la situación real del negocio en el que te has embarcado.
Además, de cara a una posible inspección de Hacienda, será todo mucho más sencillo si tienes todos los movimientos profesionales en el mismo lugar.
Establece gastos fijos inamovibles
Cuando empiezas a trabajar por cuenta propia tienes que realizar un cambio de planteamiento. Aunque trabajas para ti, ahora eres un empleado de tu propia empresa. Eso significa que, como cualquier empleado, no puedes disponer de todo el dinero que entra en la caja de la empresa. Organizar las finanzas de tu negocio siendo autónomo pasa, principalmente, por establecer un sueldo por tu trabajo.
Cada mes, la empresa te realizará una transferencia desde la cuenta profesional a tu cuenta personal. Ese será el dinero que estás ganando por trabajar para ti mismo. Ni un euro de más. Así la empresa nunca se tendrá que enfrentar a una falta de liquidez porque hayas gastado más dinero del correspondiente en concepto de salario.
Muchos autónomos cometen el error de disponer del total de beneficios de la empresa para su uso y disfrute. Esta decisión solo puede llevar al fracaso del negocio.
Guarda lo que tengas que pagar de impuestos
A medida que empieces a facturar, tienes que controlar cuánto vas a tener que pagar de impuestos en cada una de tus declaraciones trimestrales. Habla con tu gestor para que te oriente en esta cifra y guarda esa cantidad en la cuenta de la empresa. Asegúrate de que siempre haya dinero suficiente para hacer los pagos correspondientes a la administración.
Es probable que la Agencia Tributaria sea el principal de tus acreedores. No cumplir con los pagos a Hacienda puede acarrear sanciones importantes y recargos en los montos a abonar. Por ello, es imprescindible guardar, poco a poco, el dinero suficiente para hacer frente a la Agencia Tributaria. De esta forma, cuando llegue el momento de abonar los impuestos, no tendrás que vaciar las arcas de la empresa y podrás mantener una situación financiera sana y estable durante toda la vida del negocio.
Lleva un control exhaustivo de ingresos y gastos
Por último, para organizar las finanzas de tu negocio siendo autónomo, es muy importante que lleves siempre un control exhaustivo de ingresos y gastos. Aunque tu labor principal consiste en desarrollar el negocio, no puedes dejar de lado la parte económica.
En todo momento tienes que conocer la situación de ingresos y gastos de la estructura empresarial. De esta forma, podrás saber si los gastos que está teniendo el negocio son muy elevados y no se pueden sostener con los ingresos actuales.
Si llegases a esa situación, tendrías que buscar la forma de aumentar los ingresos o bien reducir los gastos hasta que el saldo sea siempre positivo. Solo con unas finanzas positivas se puede mantener la viabilidad de una empresa.
Para poder trabajar por tu cuenta no tienes que ser un economista experimentado, pero sí tienes que tener ciertos conocimientos. A la hora de establecerte por cuenta propia, es interesante contar con el apoyo de un equipo de expertos que ya hayan ayudado a otros emprendedores. Contacta sin compromiso con Emprender Siendo Extranjero y cuéntanos tus inquietudes. Nuestros expertos en emprendimiento analizarán tu situación y te orientarán de la mejor manera para que empezar a trabajar por tu cuenta no sea, todavía, más complicado.

