¿Por qué es importante tener en cuenta las amortizaciones cuando eres trabajador autónomo?

Aunque mucha gente lo desconoce, las amortizaciones cuando eres trabajador autónomo son muy importantes y pueden suponer grandes beneficios.

Pudiera parecer que el secreto del éxito de los trabajadores autónomos es la facturación, pero esto no es del todo real. Digamos que es, en todo caso, incompleto. Facturar más dinero, manteniendo el mismo nivel de gasto, es directamente proporcional al beneficio. Pero las deducciones de impuestos pueden suponer un saneamiento de las cuentas. Y ahí es donde entran en juego las amortizaciones cuando eres trabajador autónomo.

¿Qué son las amortizaciones?

Comencemos por el principio. Desde el punto de vista contable y fiscal, la amortización refleja la pérdida de valor que experimentan determinados bienes utilizados en la actividad económica debido al uso, el paso del tiempo o la obsolescencia tecnológica.

Para desarrollar una actividad profesional, hay que realizar inversiones en algunos activos como un ordenador, un teléfono móvil, una mesa o, directamente, un espacio físico de trabajo. Estos activos de larga duración han costado una cantidad determinada de dinero. Pero, con el paso del tiempo, su valor es cada vez menor.

La amortización es, por tanto, el valor (en dinero) que ese bien pierde cada año. Las amortizaciones cuando eres trabajador autónomo son muy importantes porque constituyen un gasto deducible en tus declaraciones de impuestos.

¿Por qué son importantes las amortizaciones cuando eres trabajador autónomo?

Las amortizaciones, como hemos comentado, son un gasto deducible en la declaración de IRPF de cualquier trabajador autónomo. Se podría entender como el gasto anual que supone mantener esos bienes dentro de la estructura empresarial.

De acuerdo a los criterios de Hacienda, solo es amortizable el inmovilizado material e intangible y las inversiones inmobiliarias. Es decir, un ordenador, un coche, una marca comercial o un local comercial.

Únicamente se pueden amortizar los bienes de larga duración, es decir, aquellos que tienen una vida de más de un año.

Algunos bienes o productos, como material de oficina, gasolina, cuotas de internet, cuotas de autónomos o gastos de consumo eléctrico no son gastos deducibles para un trabajador por cuenta propia.

Gracias a la amortización, el autónomo reduce el beneficio fiscal sobre el que se calcula el IRPF. No hay que entender la amortización con que Hacienda esté devolviendo el importe del bien adquirido, sino que permite repartir su coste durante varios ejercicios, reduciendo la carga fiscal año tras año.

Sin embargo, hay que prestar mucha atención porque no todas las amortizaciones se calculan de la misma forma.

¿Cómo se calculan las amortizaciones cuando eres trabajador autónomo?

Dependiendo del tipo de activo, se podrá amortizar una determinada cantidad y durante un periodo de tiempo determinado.

Hacienda publica, cada año, un manual práctico para realizar las amortizaciones cuando eres trabajador autónomo. Este manual contiene todas las reglas para amortizar los activos que forman parte de una empresa.

Si el trabajador autónomo tributa por el régimen de estimación directa simplificada (cosa que puede ocurrir siempre que la facturación sea inferir a los 600.000 euros anuales), hay algunos aspectos a tener en cuenta.

Por un lado, la base de amortización, es decir, el importe total del bien a amortizar. Este valor se calcula como la suma del precio de adquisición y los gastos adicionales necesarios para que funcione (si existen).

También hay que tener en cuenta cuándo se va a comenzar a amortizar ese producto.

Por último, lo más relevante es el método de cálculo de la amortización. En la mayoría de casos se utilizará el sistema de amortización lineal, aplicando unos porcentajes durante un periodo determinado de años.

Los porcentajes que aplican y los años durante los cuales se puede amortizar un bien están fijados por Hacienda en las tablas de amortización.

¿Cómo se puede saber qué bienes se amortizan y cómo declarar la amortización?

Mucha gente que acaba de poner en marcha un negocio desconoce que las amortizaciones cuando eres empresario son un gasto deducible. Y, aunque con el tiempo termine enterándose de esto, puede tener graves problemas para calcular las amortizaciones e introducirlas en sus declaraciones de impuestos.

Al desconocimiento técnico se suma la falta de tiempo. En una pequeña empresa, el emprendedor realiza todas las tareas por su cuenta y riesgo, dedicando la práctica totalidad del día a sacar trabajo adelante.

Por eso es importante contar con la ayuda de expertos. En Emprender Siendo Extranjero conocemos con todo detalle cómo tienen que realizar emprendedores y autónomos sus declaraciones de impuestos. Si tienes dudas a la hora de realizar las amortizaciones o con cualquier otro asunto de carácter fiscal, contacta con nosotros. Nuestro equipo de expertos te ofrecerá la ayuda necesaria para que el aspecto burocrático de tu negocio sea lo más llevadero posible.

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