Si estás pensando en crear un negocio en 2026 o ya tienes uno, pero quieres hacerlo más sostenible, te contamos las claves para conseguirlo. Si sigues los pasos que te vamos a dar, conseguirás crear un negocio sostenible y pondrás tu granito de arena para lograr una sociedad más justa y eficiente para todos.
Ecodiseño: la sostenibilidad de origen
Como habrás observado, en los últimos años casi todas las empresas se han lanzado a hablar de la sostenibilidad. Y, por supuesto, todas dicen que son sostenibles. Algo poco creíble cuando se trata de empresas de sectores altamente contaminantes o que evidencian, con sus acciones, que realmente no lo son.
A decir verdad, no siempre es fácil reconvertir una empresa tradicional en una empresa sostenible. Por eso, en este sentido, las nuevas empresas lo tienen más fácil, ya que pueden diseñarse desde el inicio bajo el prisma de la sostenibilidad. Es lo que se conoce como ecodiseño, y se basa en plantear los cimientos y estructuras de la empresa desde paradigmas como la Economía Circular (donde los residuos se convierten en nuevos recursos) o el concienzudo análisis del ciclo de vida del producto (que tendrá en cuenta toda la cadena de valor involucrada: desde la extracción de la materia prima hasta que el producto deja de funcionar y tiene que ser desechado).
Sostenibilidad global, no parcial
Si te fijas, muchas empresas ponen el foco de la sostenibilidad solo en algunos puntos determinados de la cadena de valor. Quizás en la reducción de determinados materiales en sus productos, en la sustitución de plásticos y otros elementos en envoltorios, en la electrificación de su flota de vehículos o en un menor consumo energético. Pero, mientras mejoran en determinados aspectos, mantienen inalterados otros.
A todos nos sorprende cuando un supermercado te cobra la bolsa de plástico para llevarte la compra, pero parece no importar que hasta la fruta venga envuelta en envases de plástico. O que algunos restaurantes hayan eliminado las pajitas (incluso las de cartón), mientras sus vasos desechables siguen incluyendo plástico. La normativa, generalmente, no ayuda, pues está enfocada en cobrar pequeñas cantidades de dinero por estos elementos como forma de disuasión y compensación. Pero no compensan nada mientras se sigan utilizando… Pero tú puedes hacer mucho en tu startup y actividad como autónomo para ser realmente sostenible a pesar de una legislación que no siempre acompaña. Y eso pasa por plantear la sostenibilidad desde el mismo ADN de tu actividad.
Así puedes crear un negocio sostenible (de verdad)
Aquí te damos algunos tips rápidos para tener una empresa más sostenible, ya sea que empieces de cero o reconviertas la tuya:
- Prioriza el comercio local: elige proveedores locales que te permitan reducir la huella de carbono del transporte o la extracción de materias primas. Si además compruebas el grado de sostenibilidad interna de estos proveedores, mejor. Y no te olvides de las condiciones laborales de tus proveedores: si tratan bien a sus empleados, también estarás fomentando sostenibilidad que va más allá del cuidado del medio ambiente.
- Optimiza tu consumo: las empresas necesitan consumibles de todo tipo. Pero muchas veces no somos conscientes de que determinados elementos son prescindibles o, como mínimo, reducibles. Por eso, analiza toda tu operativa y presta atención a lo que consumes: papel, agua, electricidad, transporte, materias primas… Haz un detallado estudio para ver dónde puedes recortar u optimizar. Y hazlo.
- Descarbonización + digitalización: en línea con lo anterior, apuesta por el uso de energías renovables (verifica cómo genera la energía tu proveedor) y limita o elimina el uso de combustibles fósiles (apostando por vehículos eléctricos o híbridos). En el día a día, reduce hasta eliminar el consumo de papel y sustitúyelo por operativa digital. Eso sí, recuerda que también tiene un coste ambiental. Así que verifica si puedes optar por proveedores que alimenten sus sistemas y centros de datos con energías renovables.
- Reduce, recicla y reutiliza: a veces, las empresas basan su negocio en la fabricación y venta de nuevos productos, exclusivamente. Y solo la legislación los lleva a reparar productos con potencial vida útil que no funcionan correctamente. En tu caso, plantea desde el primer momento alargar la vida útil de los productos que vendas, apostando por su reparación en caso de avería, la sustitución de piezas para aportarle más vida y, por supuesto, su reciclaje y reutilización cuando su vida útil esté agotada. Además, puedes plantear modelos de alquiler de productos en lugar de su venta. Así fomentarás la reutilización e incremento de su vida útil y reducirás desperdicios.
- Factor humano y cultura corporativa: a veces, las empresas cargan todo el peso de la sostenibilidad en sus clientes y empleados por culpa de modelos de negocio ineficientes. ¿Por qué no se imputan a las empresas las emisiones derivadas de obligar a sus empleados a trasladarse cada día de casa al trabajo en coche o transporte público para hacer una labor que podrían realizar desde su casa bajo esquemas de teletrabajo? Que tu empresa no sea tan ineficiente. No fomentes la presencialidad si no va a aportar un verdadero valor añadido al negocio y no está justificada, y trata de incluir esas emisiones como un objetivo a reducir. Además, céntrate en el papel de los empleados: si mantienes tus oficinas abiertas hasta altas horas de la tarde, gastando más luz, energía y recursos, en lugar de optar por modelos laborales más eficientes, con horarios reducidos (pero donde no se pierda ni un minuto), no solo estarás mejorando tu huella de carbono, sino que fomentarás la tan ansiada conciliación. Y, ahí, estarás logrando una sostenibilidad que trasciende al medio ambiente para convertirse en sostenibilidad social. Y no te olvides de la sostenibilidad y estabilidad económica y financiera. ¡Porque el objetivo es llegar lejos!
Te aseguramos que, si sigues estos consejos y aplicas sentido común, podrás crear una empresa sostenible que cambie el mundo. ¿Te sumas al reto?

